Consumidor y Cliente en la teoría de derecho preventivo del consumo en la publicidad digital

Por: Dr. Camilo Alfonso Escobar Mora ©

Fundador de JURÍDIA – Centro de Enseñanza e Investigación de Derecho Preventivo del Consumo en la Publicidad Digital

www.juridia.co

 

Consumidor es la persona (natural, es decir: física, o jurídica, es decir: moral) que forma (tiene) una relación jurídica que (desde el denominado “derecho del consumo”) se denomina “relación de consumo” con la empresa mercantil (comercial) porque su persona (el perfil jurídico de su persona) no es (ni, jurídicamente, debe ser) profesional en el mercado en el que esa empresa participa como oferente. Esa relación (que puede ser extracontractual o contractual, según el caso) tiene el objeto de hacer o intentar hacer (según el caso) que el consumidor consuma los productos de la empresa. Por eso, solo es consumidor quien forma esa relación de consumo con la (una) empresa mercantil (comercial).

 

Aunque existan otras formas (jurídicas) de relaciones de consumo (de relaciones jurídicas basadas en el consumo) solo es consumidor (desde el denominado “derecho del consumo”, entendido como la forma enfocada en las relaciones jurídicas entre la empresa mercantil, comercial, y quienes con base en esto tienen el perfil jurídico de ser sus consumidores) la persona no profesional en lo que hace (en lo que jurídicamente se presume que hace profesionalmente) la (una) empresa mercantil (comercial) que forma la (una) relación de consumo con la (esa) empresa mercantil (comercial). Por eso, en esta teoría (de derecho preventivo del consumo en la publicidad digital) solo esa persona es quien tiene el perfil jurídico de consumidor (por eso, solo cuando existe esa persona existe la aplicación del derecho como un todo basado en las particularidades del denominado “derecho del consumo”). Y la forma de su perfil específico se define a la medida de cada caso.

 

Cliente es la persona (natural, es decir: física, o jurídica, es decir: moral) que ha adquirido o puede adquirir (según el caso) un producto promovido por una persona (natural, es decir: física, o jurídica, es decir: moral) que puede tener cualquier naturaleza jurídica. No es necesario que sea una empresa mercantil. Por eso, el perfil jurídico de cliente puede existir en relaciones de consumo y en otras formas de relación (jurídica). Y la forma específica de cada relación (incluida la forma específica como exista cada persona en cada relación) define la forma en la que el derecho (como un todo) le aplica.

 

Entonces, el consumidor puede tener el perfil jurídico de cliente (cuando el cliente existe dentro de una relación de consumo). Pero, el cliente no siempre tiene el perfil jurídico de consumidor (cuando no existe dentro de una relación de consumo no es un consumidor). Por eso, el cliente no siempre tiene los derechos y deberes de consumidor. Tiene los derechos y deberes que tenga según la forma en la que exista su perfil de cliente en cada caso. Esto delimita la aplicación (incluida la forma de cumplimiento) del derecho.

 

Por eso, en cada relación cada parte (incluida cada persona que conforme cada parte, es decir cada extremo) de esa relación debe actuar cumpliendo la diligencia que le aplique al perfil jurídico con el que exista su persona para que exista eficacia jurídica. Es decir, para que cada persona involucrada en cada relación goce sus derechos y cumpla sus deberes (a la medida de cada relación).

 

Por eso, se debe ser diligente en cada relación (jurídica) conociendo la forma jurídica de la relación (jurídica) para conocer la forma en la que le aplica (procede) el derecho y autorregulando cada conducta de una forma que haga que la relación exista cumpliendo el derecho (es decir, coincidiendo con su deber ser jurídico).